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Apu

La vida se encarga de recordarnos su fragilidad cada tanto: cuando nos enfermamos, cuando alguien cercano se enferma, cuando alguien cercano muere... a los afortunados el recordatorio no nos llega muy seguido, simplemente damos la vida por sentado, la nuestra y la de los nuestros y somos parte de ese grupo que cree que todo le pasa a los otros hata que algún día por fin llega ese "correo" que aparentemente siempre se iba a la bandeja de 'no deseados'. Ese correo llegó hace semanas pero no había podido abrirlo, hoy no hubo alternativa. Decía a grandes rasgos que la infección de mi perro Apu no era una enfermedad aislada sino la manifestación de un cancer que había deteriorado sus pulmones y su corazón.  No juzgo a quien no siente una empatía particular por los perros, yo mismo era indiferente a los animales hasta bien entrado en la adultéz, tampoco entendía cómo alguien podía preferir alimentar a un perro de la calle y no a un niño con hambre, está bien, solo es...

Carta a mi yo de 20:

Despacio, ya verás todo llegar.... e irse. Te escribo desde los 30 y nada aquí se ve como creías que sería, no desgastes tu tiempo queriendo ser grande, maduro y millonario. Disfruta cada segundo de tu proceso y cultiva la mente pero también el espíritu, es el único que te va acompañar hasta que no tengas memoria. No creas todo lo bueno que te dicen de ti, no eres tan bueno ni tan excepcional como crees, dedica tiempo a saber bien qué te hace feliz y no qué te hará exitoso. Todo llega a su tiempo y todo lo que sueñas vendrá, pero también se irá así que no construyas tu vida sobre falsas seguridades porque el dolor te va a alcanzar e incluso, te va a sobrepasar. En el camino habrá dolor y lágrimas, cultiva amistades más fuertes que te sostengan y acompañen cuando todo se derrumbe, porque lo hará y, aunque la vida te de las señales, decidirás ignorarlas todas. Superarás el dolor del cuerpo y del alma y al final de ese camino encontrarás una mujer excepcional que te enseñará de ti y d...

Las mamás y las malas noticias

Abro los ojos a las 7:00am, hoy no tengo que salir temprano así que lo tomo con calma.  Prendo el TV y las noticias del terremoto de Ecuador son estremecedoras, a los más afortunados les quedó la vida, a los demás, nada.  Entre el café y el último bocado del desayuno mi mamá contó tres tragedias en nivel ascendente de cercanía: el nieto de la señora que se mató anoche, la ex empleada que tiene leucemia y el tío que no tiene para el mercado; me molesta sobremanera pero,  ¿qué le puedo decir?, hay quienes solo ven el mundo en blanco, los que lo vemos en negro y las mamás nos ayudan.... y los que logran distinguir matices de manera pragmática. A cualquier ojo le resulta injusto como tanta gente lucha por no perder su vida y como, por otro lado, otros piensan a diario en arrancársela a como dé lugar, por eso esta última resulta sombría y callada, es una lucha de la que nadie habla y pocos nos atrevemos a pensar pero… debería acabarse pronto.  

Todos vamos Río Abajo

La vida no se trata de cosas materiales pero si se trata de TENER: tener que levantarse, tener que trabajar, progresar, ser alguien... no deberíamos TENER que hacer todo eso; deberíamos quererlo y disfrutarlo pero no, no es que sea muy opcional a decir verdad. Tal vez yo lo veo peor de lo que es, ya sé que hay casos infinitamente peores pero me molesta la presión, me molesta que TENGA que amanecer y TENGA que salir al mundo a encajar y a dignificarme y progresar... y pagar por vivir. He pensado últimamente que la vida es como un río, pero no al que uno se lanza y hace paseo de olla, es un río al que lo lanzan en la parte onda y ya con la corriente andando; a algunos los lanzan en partes ondas y turbulentas, a otros en lugares más tranquilos y con un buen equipo de apoyo que hace lo posible por enseñarte a nadar y a mantenerte a flote, sin embargo, todos coincidimos en algo: tenemos que colgarnos de algo para no hundirnos, una afición, un gusto, una pareja, un hijo, lo que se...

Los Cumpleaños vs Los 31 de Diciembre

Los más decentes nos llaman "Grinch", de ahí para abajo lo que se le ocurra: Amargado, enfermo, desadaptado, egocéntrico aburrido y deprimente y todo lo que se le ocurra decir a quienes nos atrevemos a desafiar esas instituciones morales y comerciales que son la navidad, los años nuevos y, por supuesto, los cumpleaños.  Sobre los cumpleaños ya escribí alguna vez y hoy, en el número 24 de ellos, no será un día para insistir en ese post de hace 3 años y que aún representa mi sentimiento hacia el onomástico. Tener que estar feliz a las malas, sonreír cuando llaman o cuando lo saludan a desearle un feliz día, vestirse bonito y sinnúmero de cosas que rodean esos rituales los hace aún más deprimentes de lo que ya son. Y sí, son deprimentes por naturaleza porque aunque nos quieran vender que es una apertura, un nuevo comienzo y oportunidad de vida realmente son el cierre de ciclos, un cierre a las malas, de tajazo y sin posibilidad de procrastinar al respecto y, seamos since...

Mi manifiesto

Nunca he creído que lo que pienso o escribo sea digno de compartir en público, escribo esto, más que por ejercitar mi vanidad, para anular la incertidumbre de una desaparición súbita de un pensamiento. Lo escribo porque, consciente de lo detestable que me resulta, hoy salió el Walter Risso que llevo en mi, ese que todos llevamos dentro y se sale sólo en circunstancias extremas. Pasó después de ver a un ser querido triste, un ser querido de los que uno si quiere, no de los que se ganaron ese titulo gratis como el apellido. No era su día y se le rompió el corazón o eso que está en el pecho y que guarda los sentimientos,  se le rompió bien roto y desarmado y está todavía buscando pedazos para después pegarlos con otros sentimientos que finalmente también se romperán. Siempre he pensado que nunca sentimos el dolor de otros, es física y químicamente imposible, el dolor de otros sólo nos sirve de espejo, el dolor de los otros no cambia nuestras vidas como a ellos pero si nos hac...

Y si lo odia tanto, ¿por qué no se va?

Que soy un paría por quejarme todo el tiempo de “Mi país”, que haga algo y deje de quejarme, que me muera, o que me vaya, da igual. Hace unos días tuve que ser testigo de una discusión entre dos países, no eran gobiernos o pueblos enteros movilizándose en contra de sus colonizadores abusadores; eran una cantidad de desadaptados sociales manifestándose en una red social, ironía que llaman. Después de 5 minutos de leer me sentí perdido, abrumado, quise creer que tal discusión era sólo una pobre interpretación de una broma de esas que hacemos en Twitter. No concibo una discusión entre Colombianos y Mexicanos, es que somos iguales, los dos somos el mismo mierdero con diferente acento. Los nacionalismos son imbéciles, son una impecable apología a la estupidez. Yo no entiendo quién nos metió el cuento de que estamos obligados a amar y defender el lugar donde nacimos o en el que vivimos. Es que no escogimos, a mi nadie me preguntó si quería nacer o criarme en el país d...