Y si lo odia tanto, ¿por qué no se va?
Que soy un paría por quejarme todo el tiempo de “Mi país”, que haga algo y deje de quejarme, que me muera, o que me vaya, da igual. Hace unos días tuve que ser testigo de una discusión entre dos países, no eran gobiernos o pueblos enteros movilizándose en contra de sus colonizadores abusadores; eran una cantidad de desadaptados sociales manifestándose en una red social, ironía que llaman. Después de 5 minutos de leer me sentí perdido, abrumado, quise creer que tal discusión era sólo una pobre interpretación de una broma de esas que hacemos en Twitter. No concibo una discusión entre Colombianos y Mexicanos, es que somos iguales, los dos somos el mismo mierdero con diferente acento. Los nacionalismos son imbéciles, son una impecable apología a la estupidez. Yo no entiendo quién nos metió el cuento de que estamos obligados a amar y defender el lugar donde nacimos o en el que vivimos. Es que no escogimos, a mi nadie me preguntó si quería nacer o criarme en el país d...